El tamaño sí importa: Tacones, lo justo y necesario

Si bien es cierto que los tacones aportan un plus de elegancia y feminidad a la mujer, estilizan la figura y aumentan su altura no es todo oro lo que reluce… Y es que con el tiempo, la salud se puede ver perjudicada si se abusa de la medida del tacón. Si no que se lo pregunten a Sarah Jessica Parker o Victoria Beckham, dos iconos de la moda que por prescripción médica se han visto obligadas a bajar de las alturas de sus tacones.

¿En que perjudican los tacones?
El uso prolongado de tacones puede causar varias patologías o modificaciones en el cuerpo que luego pueden tener otras consecuencias en la salud del pie, muscular e incluso de la columna vertebral, debido a que:

 

  • Todo el peso recae sobre la punta del pie por la inclinación que produce la altura del tacón, y ello conlleva a un gran esfuerzo sobre la columna vertebral, que puede derivar en trastornos musculares y de la columna vertebral, debido a las malas posturas o a forzar los músculos a adaptarse a la posición del tacón.
  • Los cambios biomecánicos que se producenn también pueden provocar, a largo plazo, el envejecimiento y desgaste de los discos intervertebrales, lo que puede ocasionar futuros problemas en los huesos, la columna y la espalda.
  • Sobrecarga de la rodilla debido a que la tensión incrementa hasta un 30% y produce flexión de la articulación, para después necesitar un equilibrio mediante la contracción de los cuádriceps y recto anterior de la pierna.
  • Una de las principales articulaciones que sufren más son los tobillos ya que debido a la poca estabilidad puede haber esguinces, torceduras y hasta roturas si se pierde el control en el momento de andar.
  • Malformaciones en los pies: Sobretodo en la parte interna del pie, dedo gordo y parte baja de los dedos (donde se apoya todo el peso) dando lugar a callosidades, juanetes y dedos de martillo
  • Favorece la aparición de varices, sobre todo en aquellas personas que sufren mala circulación.
  • Contracciones de los gemelos, debido a la postura inclinada del pie el gemelo se acostumbra a estar encogido y al final se acaba acortando.

Pero… ¿Entonces, hay que renunciar a los tacones?
No, no hay que renunciar a los tacones pero si tener en cuenta algunos consejos para que su uso no sea tan perjudicial para la salud.

 

  • Alternar los tacones con calzado plano, es decir, si un día se usan tacones al día siguiente mejor alternar con un calzado plano y cómodo para relajar la posición del cuerpo y los músculos de las piernas.
  • Usar tacones anchos mejor que de aguja.
  • La medida óptima de los tacones es de entre 3 y 5 cm, ya que realmente el zapato absolutamente plano tampoco es recomendable, debido a que puede llevar a patologías como la fascitis plantar.
  • También es positivo hacer estiramientos de los músculos del pie después de usar tacones muy altos.
  • No llevar tacones durante muchas horas seguidas o andar prolongadamente con ellos.

En caso de sentir molestias o alguna afectación es importante consultar con un especialista, ya que si la patología es detectada a tiempo siempre será más sencilla su solución. Y si a pesar de todas estas indicaciones tu “glamour” te dicta que seguirás llevando tacones, te esperamos en nuestros centros especializados, un soporte específico para este calzado te ayudará a soportar y posiblemente corregir futuras patologías.

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