Consideraciones para elegir calzado de running

Elección del calzado: Lo que tenemos que tener en cuenta a la hora de escoger el calzado es que  éste se adapte a las características del pie en la medida de lo posible, aunque ninguno de ellos lo hará de forma completa, por esa razón lo ideal es una plantilla deportiva personalizada que haga ésta función.  Aún así, si queremos un calzado que ayude a hacer esta función  debemos averiguar las necesidades biomecánicas (tipo de arco, pronación, lesiones ortopédicas) que, como siempre serán mejor diagnosticadas por un profesional especialista en el pie. Aún así, hay algún truco para orientarnos, como es el test húmedo, que consiste en humedecer el pie y ponerlo sobre una superficie plana que deje la huella marcada, según sea ésta huella podremos saber el arco que tenemos:

ARCO NORMAL: Biomecánicamente eficiente. Calzado con estabilizadores será el más adecuado.

ARCO BAJO: indica sobrepronación. Calado con motion-control es el más adecuado.

ARCO ALTO: indica supinación, no absorbe bien el impacto. Calzado acolchado es el más indicado.

Con todo esto, seguiremos sin tener una información del todo fiable, ya que no sabemos de patologías, ni de cargas, ni de biomecánica, por lo que el podólogo deportivo es la mejor opción. Ya que además de la huella, recoge información musculo-esquelética, anatómica, de peso, presión, movimiento y lugares de dolor, para poder aconsejarte si con unas zapatillas que lleven la

corrección (pronación-supinación-neutralidad) es suficiente para nuestro caso, o si por el contrario nuestra desviación es patológica y se debe compensar con unas plantillas, que en estos casos deben ser hechas de forma personalizada.

También deberemos tener en cuenta las experiencias que hemos tenido con el calzado que hemos venido utilizando hasta ahora, las condiciones ambientales en donde lo vamos a utilizar (no es lo mismo tierra, que asfalto, por ejemplo) y por último los problemas que estamos experimentando con el actual calzado.

Hay un concepto que especifican cada vez más las marcas y es el “drop”, que es la diferencia de altura entre el talón y la puntera de la zapatilla. La mayoría que hay en el mercado tienen un drop entre 0 y 13 milímetros, aunque las más indicadas para que el pie tolere las cargas serían las de unos 6mm de drop. El drop 0 es el utilizado en las zapatillas minimalistas donde se deja actuar el pie de manera natural. Desde nuestro punto de vista hay que tener muy claro si podemos inclinarnos por este tipo de calzado ya que una mala pisada puede derivar en problemas musco esqueléticos graves o dolorosos.

Solicita tu análisis biomecánico